jueves, 28 de agosto de 2008

Retrato

Agustina en el tablero. Estoy trabajando un retrato por encargo y ahora recuerdo lo hermoso que es zambullirse en el gesto de una persona mientras la dibujo, imaginar que hay detrás de todas esas líneas luces y sombras que componen un rostro, la parte mas visible del alma. Además de que no deja de sorprenderme qué tan particularmente bello puede ser alguien que a primera vista no se parece a un modelito de TV

2 comentarios:

Stifft dijo...

Cierto... es fascinante cómo se van revelando los rasgos particulares detrás de esa maraña de líneas y empienzan a hablarnos... soné... me dieron ganas de dibujar...

dakota73 dijo...

Gracias Maricel por pasrte, el que se siente así de chiquito soy yo cuando me disen cosas tan lindas. Seguí dándole duro al lápiz con mucha convicción que estas muy muy bien encaminada y vas a atravesar tus propios limites que son los mas importantes,te sigo visitando, un beso grande.