
No hay imagen que defina mejor mi actual estado que ésta de Gustav Klimt. Las explicaciones sobran.
Pasteles al óleo sobre cartón


Qué cierto aquello de que los artistas, como grandes visionarios, se adelantan a su tiempo...Basta con darle una pasada a la obra de Diane Arbus y prender la tele un rato para entender de lo que hablo.
"La vida es una gran sala de espera, la otra es una caja de madera" dicen Los Rodriguez.

Se me ocurrió iniciar esta sección de publicaciones como una especie de manifestación anti-tiranía perfeccionista y mentirosa del photoshop intentando recuperar o registrar esas primeras impresiones que tenemos de las cosas que nos rodean y pocos se atreven a mostrar. Volver a las fuentes, la mancha, lo inconcluso, el pliegue, la arruga, lo espontáneo, lo genuino, lo imperfecto.
Supongo que con el tiempo me serán de utilidad y forman parte de un verdadero diario.



Este dibujo lo hice mientras Violeta practicaba sus primeras canciones en la guitarra.
"...sufro achaques de desconfianza hacia mi misma. De pronto la fiebre me posee y lo olvido todo : en esos momentos produzco, publico. Y el círculo de estos hechos se prolonga sin variantes sobre la misma espiral...¡Es que a las mujeres nos cuesta tanto esto! ¡Nos cuesta tanto la vida! Nuestra exagerada sensibilidad, el mundo complicado que nos envuelve, la desconfianza sistematizada del ambiente, aquella terrible y permanente presencia del sexo en toda cosa que la mujer hace para el público, todo contribuye a aplastarnos. Si logramos sostenernos en pie es gracias a una serie de razonamientos con que cortamos las malas redes que buscan envolvernos; así, pues, a tajo limpio nos sostenemos en lucha."
No soy religiosa, pero valoro el verdadero espírutu navideño. Ese que no está en la repetición taladrante de rezos sin sentido ni tampoco en el señor gordito vestido de rojo Coca-Cola que se mete por las chimeneas de las casas, las compras desmesuradas en los supermercados, la locura de "se acaba el mundo" en pleno centro a las doce del mediodía del veinticuatro, los bacanales gastronómicos y las borracheras descontroladas. Y no porque me las dé de beata, que tengo poco, ya que he practicado muchas veces todo esto, como lo hacemos todos los que estamos inmersos en este sistema. Simplemente digo que tal vez un poquito de silencio, paz y un vistazo interno no nos vendría nada mal.