
Gracias a la invitación de la Fundación CESIS este año puedo participar del evento que consiste en una exposición en diferentes vidrieras comerciales de la ciudad como una forma de llevar el arte a la calle, fuera de los circuitos oficiales. La idea es muy buena ya que permite llevar el arte a lugares poco comunes, lamentablemente no todos los comerciantes tienen la misma predisposición ante este tipo de eventos y si la obra es demasiado grande ( en términos de medidas ) no la exhiben porque molesta.
Agradezco a la empresa Claro de la calle Rivadavia por cederme un espacio en el local y por tratar al cuadro como a algo más que un pedazo de papel con vidrio de 60*80 cm.